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Viernes, diciembre 24 de 2010

Corfo decide poner en venta participación en empresas sanitarias

El Consejo de Corfo —que integra el ministro de Hacienda, Felipe Larraín, junto a los titulares de Economía, Relaciones Exteriores, Agricultura y Planificación— resolvió poner en venta la participación accionaria minoritaria que mantiene en las empresas sanitarias Aguas Andinas (34,98%), Essal (45,46%), Esval (29,43%) y Essbio (43,44%), y con este propósito instruyó al vicepresidente ejecutivo de la Corporación para que inicie el proceso de enajenación de estos activos, el cual debería ejecutarse durante el año 2011.

El Consejo estimó que los títulos accionarios que tiene invertidos en estas empresas sanitarias constituyen activos prescindibles, cuya venta fortalece la capacidad de la Corporación para llevar a cabo sus programas a favor del emprendimiento, la innovación y de apoyo a las pymes.

El objetivo que se persigue con esta transacción es trasladar recursos que actualmente constituyen una inversión financiera pasiva, hacia actividades de mayor rentabilidad económico-social.

En particular, el Consejo de Corfo ha tomado la decisión de utilizar estos fondos para fortalecer la situación patrimonial de algunas empresas estatales que requieren una inyección de capital para expandir sus operaciones y ejecutar proyectos de inversión rentables que contribuyan a mejorar su productividad; y para fortalecer los fondos de cobertura que garantizan los créditos de las pymes y los fondos de inversión orientados a nuevos emprendimientos.

El Consejo ha encomendado al SEP que presente el programa de inversiones de las empresas que supervisa, de manera de poder seleccionar y priorizar los aumentos de capital en las empresas respectivas.

La enajenación de las acciones que Corfo mantiene en Aguas Andinas, Essal, Esval y Essbio constituye la etapa final del proceso iniciado a fines de los años 90, cuando el Gobierno de la época privatizó esas sociedades. Luego, en 2003 se eliminó la norma que establecía que el Estado debía mantener una participación de al menos 35% en estas empresas.

A pesar de que los valores definitivos que se van a obtener con la venta de estas participaciones accionarias van a depender de las condiciones que prevalezcan en los mercados en el momento en que la operación se lleve a cabo, el Consejo ha estimado que la mantención de un porcentaje minoritario de la propiedad le permitió a Corfo beneficiarse del mayor valor que han adquirido estas empresas luego de su privatización, habiéndose llegado a una etapa en que resulta conveniente materializar la ganancia que ello ha significado, para darle a estos recursos otros usos, propios del giro central de la Corfo.