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Jueves, julio 7 de 2011

Gobierno envía veto al Congreso para reajustar salario mínimo, pese al rechazo de la Concertación

  • Anuncio lo hizo esta mañana en conferencia de prensa el ministro de Hacienda, Felipe Larraín.
  • “Hacemos un llamado especial a los parlamentarios de la Concertación a actuar con responsabilidad y a no dejar sin reajuste a los trabajadores que tienen menos”, afirmó el secretario de Estado.

El ministro de Hacienda, Felipe Larraín, informó que el Presidente de la República, Sebastián Piñera, envió hoy al Congreso Nacional un veto para reajustar el salario mínimo mensual, pese al rechazo de la Concertación.

El proyecto de ley del Ejecutivo incrementa en $ 10.000 el ingreso mínimo, pasando de los actuales $ 172.000 a $ 182.000. Esto implica un reajuste de 5,8% nominal y 2,5% real, descontada la inflación de 3,3% acumulada a mayo pasado, en 12 meses.

Sin embargo, la iniciativa fue rechazada el pasado martes por una Comisión Mixta, con los votos en contra de los parlamentarios de la Concertación que la integran: los senadores Eduardo Frei, Camilo Escalona y Ricardo Lagos Weber, y los diputados Pepe Auth y José Miguel Ortiz.

El veto presidencial ingresó con discusión inmediata, y su aprobación requiere mayoría simple en ambas ramas del Congreso (Cámara de Diputados y Senado).

“Este Gobierno va a hacer todo el esfuerzo para que los trabajadores que ganan menos tengan su reajuste”, dijo el ministro Larraín a periodistas en una conferencia de prensa que ofreció esta mañana en el Ministerio de Hacienda.

“No nos conformamos con que este salario vaya a quedar en $ 172.000, que es lo que implica el rechazo de la Concertación a esta propuesta, sino que estamos insistiendo con un veto del Presidente de la República”, agregó.

“Por eso ingresamos hoy con discusión inmediata este veto para que sea debatido y podamos tener una resolución dentro de pocos días”, añadió.

El secretario de Estado hizo presente que la propuesta del Gobierno equivale a $ 10.000 más mensuales para los que tienen menos.

“Hacemos un llamado especial a los parlamentarios de la Concertación a actuar con responsabilidad y a no dejar sin reajuste a los trabajadores que tienen menos”, subrayó.

El jefe de las Finanzas Públicas insistió en que elevar a $ 182.000 el ingreso mínimo mensual representa un 5,8% de reajuste nominal y un 2,5% de reajuste real.

“Esto es más de lo que dieron los dos gobiernos anteriores de la Concertación en el período 2001-2009, y es también más de lo que se dio en el período 1991-1994”, enfatizó.

El titular de Hacienda pidió “consistencia para argumentar” y sostuvo que la proposición del Ejecutivo no sólo mejora el poder adquisitivo de los trabajadores, sino que también cuida el efecto en el empleo de aquellos que tienen más dificultades para encontrar una fuente laboral.

Recordó que entre los jóvenes de 15 a 19 años la tasa de desempleo es de sobre 20%, mientras que la tasa de desocupación nacional es de 7,2%.

“¿Quiénes son los que están más expuestos al salario mínimo? Precisamente los más jóvenes, los que tienen menos niveles de calificación, los más pobres y también nuestras Pymes, porque el 75% de las personas que ganan salario mínimo trabajan en pequeñas y medianas empresas”, graficó.

Consultado por la prensa por un eventual nuevo rechazo a esta propuesta, Larraín afirmó que, si eso ocurriera, “los que tendrían que asumir el costo político son los que rechazaran un aumento del salario mínimo de $ 10.000, de 5,8% nominal y de 2,5% en términos reales, que es más de lo que dio el gobierno anterior de la ex Presidenta Bachelet”.

“Son los que rechazaran eventualmente esa cifra, los que tendrían que asumir el costo político”, remarcó.

El ministro de Hacienda, Felipe Larraín, hizo ver además que el costo en recursos fiscales que implica el reajuste del salario mínimo “no es insignificante, pero tampoco es el tema fundamental”.

Detalló que el informe financiero del proyecto señala que el costo es del orden de $ 9.000 millones semestrales, es decir $ 18.000 millones anuales, o aproximadamente US$ 35 millones.

“El tema central no es el costo fiscal. Ese no es el punto fundamental, sino que al aumentar más el salario mínimo estamos comprometiendo las posibilidades de empleo. Es eso lo que nos preocupa”, comentó.

Requerido por la prensa por la supuesta falta de diálogo que han reclamado parlamentarios de oposición, el ministro Larraín respondió enfático que “tal vez como nunca antes se dio un proceso de diálogo que respondió a los planteamientos que nos hicieron los propios parlamentarios en la discusión de salario mínimo del año pasado”.

Destacó que el año pasado, a instancias de esta cartera, se constituyó la Comisión Asesora Laboral de Salario Mínimo, con representantes de todos los sectores (Gobierno, empresarios, trabajadores, Pymes y académicos), entre ellos dos de la Central Unitaria de Trabajadores (CUT).

“Después de cinco meses de intenso trabajo, se llegó a un informe que está firmado por todas las partes. Pero como el resultado no gustó, se desestimó por una de las partes (CUT) y por eso no pudimos llegar a acuerdo”, aseguró.

“El acuerdo al final no se validó porque fue desconocido por una de las partes, pero esto fue desconocido luego que el informe había sido firmado”, complementó.

Finalmente, el secretario de Estado expresó la disposición del Gobierno de presentar un proyecto de ley que institucionalice el funcionamiento de esta Comisión Asesora Laboral de Salario Mínimo.

“Hay planteamientos de muchos parlamentarios que nos han pedido que presentemos un proyecto de ley. Nosotros podemos hacerlo, pero antes queremos saber si existe ánimo de legislar en esa materia porque, como ustedes saben, no tenemos mayoría en el Congreso”, sentenció.